MIS ESCENAS: Boda griega (Los cañones de Navarone, 1961)

El comando de Navarone

Con el apartado “Mis escenas de cine” pretendo ir recopilando aquellas secuencias cinematográficas que tengo guardadas en mi retina por una razón u otra (ya sea por el contexto en el que las vi, por la importancia de la escena en si,…). La primera de ellas es la boda griega del film “Los cañones de Navarone”, todo un clásico del cine bélico. Me acuerdo que las dos primeras películas que mi padre compró, cuando comenzaba a formar lo que ahora se ha convertido en una extensa filmoteca, fueron “El puente sobre el río Kwai” y la la cinta que nos ocupa. Él tuvo la suerte de poder ver “Los cañones de Navarone” en  cines durante su juventud, de ahí que la recuerde con tanto cariño. De hecho, nunca olvidaré cuando mi padre me contaba que volvía a casa silbando el tema principal del film.

La película, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, trata sobre un comando aliado al cual se le encarga inutilizar los cañones nazis de la isla de Navarone, Grecia. Dichos cañones impiden todo intento británico de ayudar a las tropas aliadas allí atrapadas, por lo que su destrucción es esencial.

En la escena propiamente dicha, la cual tiene lugar en el pueblo heleno de Mandrakos, podemos observar al comando protagonista de la película escondiéndose de las tropas alemanes haciéndose pasar por los invitados de una boda local. A pesar de que “son muy buena gente”, como bien recalca Gregory Peck, jefe del citado comando, el intento de los civiles griegos es inútil ante la perspicacia de los nazis.  Todo ello acompañado de la canción folclórica “Yalo Yalo”.