NO TODOS LOS “REMAKES” FUERON TAN MALOS

Se conoce como “remake” a las nuevas versiones cinematográficas que se realizan de películas ya existentes (para el presente artículo voy a obviar las adaptaciones realizadas de series de TV, tele-films o similares). El primero del que se tiene noticia data de 1904 y es “The great train robbery”, producido por la compañía Lubin, una nueva versión (prácticamente idéntica) del gran éxito rodado sólo seis meses antes por Edwin S. Porter, “Asalto y robo de un tren”.

Personalmente no estoy a favor de que se realicen este tipo de “adaptaciones” o “nuevas versiones” (eufemísticamente hablando), ya que se tiende a caer en una espiral de mediocridad y copia que puede llegar a acabar con la originalidad. Más o menos es lo que está ocurriendo en el Hollywood actual, donde la alarmante falta de ideas lleva a adaptar todo tipo de éxitos extranjeros, como es el caso de “Millenium”, “La cena de los idiotas” o infinidad de productos asiáticos, amén de los propios clásicos norteamericanos (la copia plano por plano que Gus Van Sant realizó del film de Hitchcock “Psicosis” en 1998 da buena fe de este tipo de prácticas). Sin embargo, cada cierto tiempo aparecen “remakes” que responden a las expectativas generadas y que, en determinados casos, pueden llegar a superar el material original. ¿Sabían que Al Pacino no fue el primer Tony Montana del séptimo arte? ¿Y que “Ben-Hur”, ganadora de la friolera de 11 Óscars, es un “remake”? Veamos cuáles son aquellas adaptaciones o nuevas versiones que sorprendieron a propios y extraños:

La carrera de cuadrigas en la versión de 1925 y en la de 1959

Ya que he citado el film de William Wyler “Ben-Hur”, me decido a comenzar hablando de esta mastodóntica producción de 1959 que, a pesar del paso de los años, sigue manteniendo el récord de premios Óscar recibidos (honor compartido con “Titanic” y “El señor de los anillos III”, todas ellas con 11 estatuillas). Este péplum, que narra la vida de Judá Ben-Hur, hijo de una familia noble de Jerusalén durante los reinados de los emperadores romanos Augusto y Tiberio, se basa a su vez en un film homónimo de 1926. En aquella cinta el protagonismo recaía en Ramón Navarro en vez de en Charlton Heston, mientras que Messala, amigo y posterior rival de Ben-Hur, era interpretado por Francis X. Bushman (en la versión de 1959 es Stephen Boyd quien interpreta dicho papel). El film de los años 20, considerada la película en blanco y negro (y muda) más espectacular de cuantas se han rodado, fue dirigida por Fred Niblo y se basó en la novela del General Lew Wallace “Ben-Hur”. A modo de curiosidad, cabe decir que también tiene su particular escena de cuadrigas. Por último, es preciso señalar que aún existe un “Ben-Hur” anterior producido por Kalem Pictures, el cual data de 1907, aunque Wyler tuvo en cuenta el film de 1926 para desarrollar su versión de la historia y no esta película desconocida de principios de siglo.

“Los diez mandamientos”: tanto la versión en blanco y negro y muda como la de 1956 están dirigidas por Cecil B. DeMille

Siguiendo con la filmografía de Charlton Heston, observamos que otro de sus films más famosos, “Los diez mandamientos” (1956), también es un “remake”. Lo más curioso de esta película bíblica es que su director Cecil B. DeMille también dirigió la versión anterior en blanco y negro, la cual data de 1923 (y por tanto muda). Las siete nominaciones al Óscar y el premio a los mejores efectos especiales (amén de un reparto formado, además de por Heston,  por estrellas de la talla de Yul Brynner, Edward G. Robinson o Yvonne De Carlo) confirman el mayor éxito de la versión de 1956, un clásico instantáneo.

Claudette Colbert hizo de Cleopatra, pero los espectadores siempre recordarán a Elizabeth Taylor

Sin dejar atrás el género histórico, cabe hablar de “Cleopatra” (1963), una de las películas más conocidas del cine a la par que accidentada.  Si la versión de los 60’s la dirigió Joseph L. Mankiewicz, el film original (de igual nombre), de 1934, contó con la dirección de Cecil B. DeMille, anteriormente citado y maestro en producciones de estas características. En la versión muda, la Reina de Egipto contó con los rasgos de Claudette Colbert, pero quién puede olvidar a la Elizabeth Taylor del film de Mankiewicz. Sin embargo, estas actrices no son las únicas que han dado vida a Cleopatra, si no que la lista es bastante amplia: Florence Lawrence (1908), Helen Gardner (1912), Giovanna Terribili Gonzales (Italia, 1913), Lydia Borelli (Italia, 1913) o Theda Bara (1917) en la época del cine silente, o intérpretes de la talla de Vivien Leigh (“César y Cleopatra”) o Sofia Loren (“Las noches de Cleopatra”) con la llegada del sonido hicieron lo propio.

Paul Muni o Al Pacino: ambos son “Scarface”

Dejando de lado las películas “de romanos”, cabe decir que el “remake” es una práctica que afecta prácticamente a todos los géneros cinematográficos. Dentro del cine “de mafiosos”, el ejemplo más famoso es sin duda alguna “Scarface” o “El precio del poder” (dirigido por Brian De Palma), película de 1983 que adapta el film de Howard Hawks “Scarface, el terror del hampa” (1932). Sin embargo, las comparaciones no son tan odiosas entre estos films debido a los cambios que introduce el film de De Palma: traslada la vida del gángster italoamericano Tony Camonte de la “Gran Depresión” a los años 80’s, al tiempo que le cambian la nacionalidad a cubano. Eso sí, la violencia que destila el personaje de Pacino choca con el carácter infantil de la actuación de Paul Muni (también eran otros tiempos) en la versión de principios de los 30’s, todo un clásico por otra parte.

Scorsese tuvo que “remakear” una película de Hong Kong para ganar su primer Óscar

Los “remakes” nombrados demuestran que hasta los grandes directores se prestan a adaptar obras anteriores, y si no que se lo digan a Scorsese: el director de Little Italy ganó su primer (y único por ahora) Óscar por el film “Infiltrados” (2006), una nueva versión de la película de Hong Kong “Infernal Affairs” (2002).

Robert Mitchum hizo un Max Cady excelente, pero la interpretción de De Niro ha pasado a los anales del cine

Tampoco hay que olvidarse de De Niro y su escena del “abogado” en “El cabo del miedo” (1991), historia rodada anteriormente en 1961 por J. Lee Thompson con Gregory Peck en el papel de Nick Nolte y Robert Mitchum haciendo de Max Cady (curiosamente, Scorsese los consiguió fichar para su particular versión de la historia, aunque cambiando los papeles: el que hacía de malo ayuda al bueno y viceversa). Para acabar con Scorsese, cabe decir que “La edad de la inocencia” (1993) también es una adaptación de los films homónimos de 1924 y 1934, aunque sin duda alguna es la versión de Martin la que más se recuerda.

El cine musical también ha sido producto de “remakes” (algunos de ellos desconocidos por el gran público). “Sonrisas y lágrimas” (1965), mítica película sobre la familia Trapp ganadora de 5 Óscar tuvo dos precedentes alemanes, “Die Trapp Familie” (1956) y “Die Trapp familia in Amerika” (1958). Lógicamente la versión USA se basa en el film del 56, ya que el siguiente narra el periplo de los Trapp por Estados Unidos. Otros films como “My fair lady” o “Gigi” adaptan versiones musicales, pero no constituyen “remakes” de films ya existentes.

La obra maestra de Murnau y la versión de Herzog, dos exponentes del cine alemán. Todo queda en casa.

Las películas de terror también son muy dadas al “remake” aunque, a diferencia de otros géneros, pocas veces suele salir bien la jugada. El film de Werner Herzog “Nosferatu” (1978), con Klaus Kinski e Isabelle Adjani es una digna versión de la obra maestra homónima de Murnau, con Max Schreck en el papel protagonista y filmada en 1922. Dejando de lado el terror puro y duro, los “thrillers” y cintas de suspense también han sido muy “remakeadas”, y si no que se lo digan a Hitchcock, quien rodó la versión USA de sus éxitos “british” “El hombre que sabía demasiado” (película de 1956 que añadió a la versión de 1934 el Technicolor y la canción de Doris Day “Qué será, será”) y “39 escalones” (de 1959, basada en la cinta homónima de 1935).

El “Rat Pack” de Sinatra y la “cuadrilla” de amigos de Clooney: ambos son los “Ocean’s eleven”

El género de aventuras también hace uso de estas prácticas, con films como “Rebelión a bordo”(1961), con Marlon Brando a la cabeza y que “remakea” la versión de 1935 con Clark Gable, la cual ganó el Óscar a mejor película, o “The italian job” (2003), que versiona el film de 1969 “Un trabajo en Italia”, con carrera de “minis” incluida. Tampoco me podía dejar en el tintero “Ocean’s eleven”, film que George Clooney, Brad Pitt y compañía llevaron a cabo en el 2001… copiando a Frank Sinatra y el “Rat Pack”, el “grupo de colegas” por excelencia durante los años 60’s, quienes hicieron “La cuadrilla de los once” (1960).

Por último, cabe decir que también existen determinados “remakes” rodeados de polémica. “El cartero siempre llama dos veces” (1981) versiona el clásico de Tay Garnett de 1946. Sin embargo, mientras que la versión de los 40’s es casta y pura, Jack Nicholson y Jessica Lange, quienes protagonizan la nueva versión, debieron de hacer el amor realmente para rodar ciertas escenas, conque figúrense. Por unas cosas o por otras, la versión de los 80’s será más recordada. Lo mismo cabe decir de “Las amistades peligrosas” (1988), film mucho más libertino que la original cinta francesa, “Relaciones peligrosas”, de 1959.

“El cartero siempre llama dos veces”: una versión más puritana y la otra más desenfrenada

En definitiva, no siempre los “remakes” son sinónimo de “copia barata” o “productos de serie B” visto lo visto, aunque la proporción de cintas de calidad o que superen las versiones originales, pese a quien le pese, no es tan abundante. La falta de ideas, la necesidad de actualizar historias que se han quedado anticuadas, el ganar dinero vendiendo un material ya conocido por el público,… son razones que influyen en el rodaje de los “remakes”, aunque, personalmente, prefiero las historias originales y diferentes. Eso sí, si las nuevas versiones alcanzan el nivel de los films aquí reseñados por mi perfecto, aunque es más complicado de lo que parece.

2 Respuestas a “NO TODOS LOS “REMAKES” FUERON TAN MALOS

  1. Un reportaje muy interesante, porque es un tema del que se puede hablar mucho pero pocas cosas he leído tan amplias y extensas como esta. Y yo también estoy de acuerdo en la pena que da el Hollywood actual reciclando tantísimos títulos con la de ideas y proyectos brillantes que se quedarán sin producir… (Scarlett Johansson será muy mona, pero ya no quiero más Marion Cranes!) Lo que menos me gusta es que quieran hacer todo lo europeo o asiático suyo (Funny Games o Déjame entrar, me viene a la cabeza, aparte de las que has nombrado), como si tuvieran que ponerle su sello para hacerla, a sus ojos, “digna”.

    Una cosa muy curiosa sobre los remakes que he descubierto estudiando Historia de los Medios este cuatri (te tocará a ti al curso que viene, y seguro que la disfrutas mucho, aunque sea un poco dura), es que muchas películas de Hollywood son “remakes” de capítulos de antologías dramáticas o telefilms de los primeros tiempos de la televisión (como Los intocables de Eliot Ness, por ejemplo, que está basada en una serie de 1959), así como algún que otro western…

    Por cierto, la Scarface de Howard Hawks es muy curiosa, sobre todo porque se hizo en unos años en los cineastas en EEUU tenían totalmente prohibido hacer películas de mafiosos en las que se les viera como personas humanas, tenían que demonizarlos (o hacerlos tonticos, como bien has señalado XD). Hawks tuvo que incluir varias cosas con calzador porque si no la censura no le dejaba seguir adelante, sin embargo con la De Palma no hubo ese problema, lo cual hace la película, y el personaje de Montana, mucho más interesante (y que me den de leches por decir esto, pero Pacino es Pacino).

    Toma Biblia que te he soltado… jajajaja
    Me gusta tu blog, Dolz, hay mucho talento por aquí🙂 Te seguiré leyendo. (Soy Elena, por cierto, Elena Buh!)

    • Muchas gracias Elena. Con este artículo lo que he pretendido es mostrar aquellos remakes que hacen justicia al film original o incluso lo superan, aunque sí que es cierto que se trata de un tema muy extenso.La verdad es que empecé con el blog por exigencia para la clase de cpcr y mi intención es continuarlo a modo de hobby (siempre había querido hacerlo). De hecho, al ver que tengo seguidores y bastantes visitas al día (y comentarios, que siempre sientan muy bien jejej) intentaré ir actualizándolo con la mayor frecuencia posible. A ver que tal se da el año que viene lo de Historia de los medios y que sepas que también se ve que te encanta esto del cine🙂

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