LA ESCENA PREFERIDA DE… Javier Delgado (Vigo, Galicia – 1993): La conversación entre Hans Landa y Mr. LaPadite en “Malditos bastardos”

Javier Delgado

Siguiendo con este nuevo apartado de la sección “Escenas de cine”, Javier Delgado, estudiante de ADE bilingüe en la Universidad Carlos III de Madrid relató a “Érase una vez el cine” cuál era su secuencia cinematográfica favorita. Sin apenas dudarlo eligió el fragmento inicial de la película de Tarantino “Malditos bastardos”, film que relata las peripecias de un comando de asesinos de nazis que se infiltra en la Francia ocupada por los alemanes con el único objetivo de derrotar al Tercer Reich. Este proyecto, largamente acariciado por Tarantino a lo largo de décadas, se basa (muy libremente, también hay que decirlo) en el film italiano de Enzo G. Castellari  Quel maledetto treno blindato (1978).

Tras unos títulos de crédito acompañados por la canción de Dimitri Tiomkin “The green leaves on summer”, empleada en el film de John Wayne “El Álamo”, el film se abre con una secuencia situada en la campiña de la Francia ocupada por los nazis. Monsieur LaPadite, un pobre granjero galo, ve acercarse a un grupo de militares alemanes. A la cabeza de dicho convoy se encuentra el coronel Hans Landa, también conocido como el “Cazajudíos”. ¿La razón de su visita?: un familia judía de la zona ha desaparecido, y puede que Mr. LaPadite tenga algo que ver en este asunto. Como bien explica Javier Delgado en el vídeo, Landa (magistralmente interpretado por un Christoph Waltz que ganó el Óscar a mejor actor secundario) mantiene una larga conversación con el granjero cuando desde el principio ya sabe que las personas a las que busca se encuentran en la casa.

Christoph Waltz como el coronel Hans Landa

El fragmento de la escena que he incluido en el reportaje está en versión original por dos razones: primero, porque no encontré la secuencia en castellano y segundo porque una cinta como “Malditos bastardos”, en la que se llegan a hablar cuatro lenguas (inglés, alemán, francés e italiano), merece ser vista de esta forma con el fin de no perderse ningún detalle. De hecho, en la escena analizada, Hans Landa comienza hablando en francés para luego pasar al inglés alegando que no se encuentra cómodo conversando en el idioma galo, algo totalmente falso ya que, como podemos comprobar a lo largo del film, domina dicha lengua a la perfección. El cambio se debe realmente a que Landa, consciente de que sus objetivos le están escuchando al estar ocultos en el sótano, pretende no ser entendido y sacarle cierto partido a la situación. Este matiz puede no ser comprendido completamente por aquellos espectadores que decidan ver la película doblada.

En definitiva, nos encontramos ante una de las mejores secuencias del cine de los últimos años, en la que Tarantino, tal y como nos cuenta Javier Delgado, utiliza el suspense y la intriga a la perfección (al igual que en escenas posteriores de la película como aquella que termina con un tiroteo en la cervecería), elementos que siempre le han definido y caracterizado junto con sus largos e interesantes diálogos, todos ellos reflejados en el inicio de “Malditos bastardos”.

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LA ESCENA PREFERIDA DE… Roi Darrieux (Pontevedra, Galicia -1993): El inicio de “El Padrino”

Roi Darrieux

Con esta entrada pretendo darle una nueva visión a la sección de “Mis escenas”, incluyendo en la misma vídeos de elaboración propia en los que pregunto a diferentes personas acerca de cuál es su momento cinematográfico favorito. Sin más dilación, os dejo con el inicio de “El Padrino”, la secuencia favorita para Roi Darrieux, estudiante de Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M):

BIOPICS DE CINE: 5) El hundimiento

5) EL HUNDIMIENTO: ADOLF HITLER

Bruno Ganz como Adolf Hitler

Muchas son las películas que han abordado parcialmente la figura de Adolf Hitler, pero ninguna desde un punto de vista “tan humano” como lo hace “El hundimiento”, la gran sensación del cine alemán del 2004. La cinta, basada en las memorias del arquitecto nazi Albert Speer y de la secretaria personal del Führer, Traudl Junge, se centra en los últimos días del dictador austríaco, concretamente en la “Batalla de Berlín”:  la Segunda Guerra Mundial está llegando a su fin y la capital del Tercer Reich se encuentra cercada por el ejército soviético. Hitler, casi senil, aún confía en una victoria completamente utópica.

El lado más humano del Führer

El encargado de dar vida al dictador fue el intérprete suizo Bruno Ganz, quien estudió profundamente el acento del Führer, así como el Parkinson (enfermedad que Hitler sufrió durante sus últimos días) con el fin de preparar a conciencia el papel. De hecho, se trata de la primera película alemana que se centra en la figura del dictador desde el film “Der Letze Akt” (1956), de G. W. Pabst, lo que la convierte en un hito del cine germano. Oliver Hirschbiegel, el director, pretendió cerrar con esta película las heridas abiertas que todavía quedaban en Alemania acerca del tema del nazismo, todo un tabú en ese país, y vaya si lo consiguió (de hecho, la cinta llegó a ser nominada al Óscar, aunque “Mar adentro” le arrebató el galardón).

La figura de Adolf Hitler es tan conocida a nivel mundial (fue el personaje más influyente de 1938 según la revista “Times”) que intentar descubrir algo nuevo con esta entrada resultaría complicado, aunque no estaría de más recordar que este austriaco nacido en 1889 fue ex-combatiente de la Primera Guerra Mundial, escribió “Mein kampf” (libro de referencia para todos aquellos que comparten sus ideas) durante su estancia en la cárcel, fue nombrado canciller de Alemania en 1933, Führer (jefe de estado) en 1934 y que finalmente se suicidó en 1945 al ver perdida la Segunda Mundial. Sus decisiones políticas provocaron el mayor conflicto bélico de la historia y el Holocausto judío, dejando su despiadada dictadura 17 millones de muertos sin contar las bajas militares. Sin embargo, y teniendo en cuenta que este blog trata sobre el séptimo arte, también resulta interesante escribir acerca de los gustos cinéfilos de Hitler,quien era un gran amante del cine: veía un film casi cada día en su sala privada. Es más, algunas de estas películas estaban prohibidas para el público alemán. De hecho, los rumores dicen que llegó a ver “El gran dictador”, cinta de Chaplin en la que se parodia abiertamente su figura. Aunque no han trascendido muchos más datos acerca de sus opiniones sobre el cine, ciertas fuentes afirman que su film favorito era “King Kong”, que también le gustó mucho la película “Tres lanceros bengalíes”, con Gary Cooper como protagonista (se lo confesó al embajador británico Lord Halifax) y que, debido a su pasado como pintor, siguió muy de cerca la obra de Walt Disney (tan retrógrado como él), especialmente la cinta “Blancanieves y los siete enanitos”. Eso sí, Leni Riefenstahl, directora oficial del Tercer Reich (algunas de sus películas, como “El triunfo de la voluntad”, son de obligado visionado según numerosos expertos a pesar de su contenido político) siempre fue su ojo derecho.

El dictador con las juventudes hitlerianas

Volviendo a “El hundimiento”, cabe decir que la película realiza un retrato no sólo de Hitler, sino de todos los grandes mandatarios nazis que acompañaron al dictador durante sus últimos días en el búnker, el cual fue reconstruido en Bavaria Studios. De hecho, estos estudios fueron el lugar en el que se rodó otra película alemana sobre el conflicto bélico del 1939, “El submarino”. A lo largo de sus más de dos horas y media de duración (la versión extendida llega a durar 178 minutos), van desfilando por la pantalla personajes históricos como Joseph Goebbels, Speer, Eva Braun (mujer de Hitler), Göring… A modo de curiosidad, cabe decir que la escena en la que el Führer se enfada con todos sus generales al enterarse del avance soviético ha generado más controversia de la que los productores del film desearían: numerosos usuarios de Youtube la han parodiado, doblando la escena y adaptándola a todo tipo de situaciones (“Hitler se enfada porque Alemania pierde contra España en el Mundial de fútbol”, “el dictador se entera de que Santa Claus no existe”,…). Esto ha llevado a la compañía que distribuyó “El hundimiento”, Constantin Films, a demandar el portal de Youtube y exigir que se respeten los derechos de autor. Por ahora, las medidas que se han adoptado van encaminadas a que no se suban más vídeos de este tipo, aunque la tarea es ardua y difícil.

Hitler con Eva Braun y sus diversos consejeros

Para terminar, cabe decir que “El hundimiento” ha sido, además de una de las más exitosas, una de las películas más caras del cine alemán, llegando a costar 13, 5 millones de euros. La cinta fue vista por más de 480.000 personas durante sus primeros cuatro días en cartel únicamente en Alemania (se estrenó en 400 cines), lo que prueba su gran trascendencia. De hecho, las dos revistas más importantes del país germano, “Der Spiegel” y “Stern”, incluyeron fotos del Führer en sus portadas, algo impensable hasta hace poco. Eso sí, la cinta también generó polémica: dos espectadores fueron arrestados por la policía mientras veían el film, ya que comenzaron a hacer “el saludo a la romana” y proferir gritos a favor del régimen nazi. Además, muchos alemanes se quejaron al ver que “El hundimiento” retrataba el lado más humano de un asesino como Hitler, sobre todo en escenas como en las que aparece comiendo pasta o besándose con Eva Braun.

Eso sí, espero que Hirschbiegel elija mejor sus proyectos a partir de ahora (al igual que otros compatriotas suyos como Henckel von Donnersmarck), ya que su incursión en Hollywood con el film “Invasión” junto a Daniel Craig y Nicole Kidman fue bastante nefasta.

¿SABÍAS QUE…?: Pulp Fiction, 1994

El rodaje de “Pulp fiction”, otra de las grandes películas del séptimo arte, también ha dejado muchos secretos y curiosidades para la posteridad:

  • La billetera de Jules (Samuel L. Jackson), en la que se puede leer “Bad motherfucker”, pertenecía a Quentin Tarantino.
  • La espada que coge Bruce Willis  en la escena de la tienda fue utilizada posteriormente por Uma Thurman en “Kill Bill”.
  • Cuando el Sr. Lobo (Harvey Keitel) apunta los nombres de Jules y Vincent para ayudarles los asocia con colores, recurso que ya aparecía en la película de Tarantino “Reservoir dogs”.
  • Matt Dillon iba a interpretar el papel de Butch, pero Harvey Keitel se lo pasó a Bruce Willis en una barbacoa, quien se interesó inmediatamente por él. Willis tuvo que desoír los consejos de su agente, quien pensaba que una estrella como él no podía rebajarse a interpretar un papel secundario. El tiempo le dio la razón a Willis.
Travolta y Willis
  • El personaje de John Travolta en “Pulp fiction” se llama Vincent Vega, mientras que el de Michael Madsen en “Reservoir dogs” tiene por nombre Vic Vega.
  • Cuando el capitán Koons (Christopher Walken) le da el reloj a Butch le dice que “lo compró  su padre en Knoxville, Tennessee”. Dicha ciudad es el lugar de nacimiento de Tarantino.
  • En un principio “Pulp fiction” estaba formada por cuatro historias, pero finalmente una se independizó. Ésta trataba sobre un robo de joyas frustado, trama que Tarantino rodó en 1991 con el nombre de “Reservoir dogs”.
  • Todos los relojes de la película marcan las 4:20 porque las cifras 4-20 conforman el código que utiliza la policía para el consumo de marihuana.
  • La escena en la que Bruce Willis le enseña a hablar portugués a María de Medeiros, quien domina a la perfección este idioma al ser su lengua materna, resulta bastante curiosa. En la versión original Willis no le da clases de portugués sino de español, ya que sus personajes pretenden huir a las islas Canarias.
Vincent y Jules
  • El maletín cuyo contenido nunca vemos es un homenaje a la película de Aldrich “El beso mortal” (1955). Se trata de un “macguffin”, recurso que Hitchcock utilizaba en sus films: es un elemento que se incluye en las tramas para hacerlas avanzar pero que no posee ningún tipo de relevancia más allá de eso.
  • A consecuencia de que Miramax, la distribuidora de esta película, fue adquirida por Disney, “Pulp fiction” fue se convirtió en el primer film de esta compañía en el que aparece sexo anal (escena inspirada en “Deliverance”, film que Tarantino vio con su madre a los 7 años de edad).
  • El baile de Uma y Travolta está inspirado en la película “Los aristogatos”.
Pulp fiction al completo
  • Para el papel de Uma Thurman se consideró a Meg Ryan, Meg Tilly y Holly Hunter.
  • Para el papel de Travolta, de quien desconfiaba el estudio, sonaron, además de Michael Madsen (quien rechazó la oferta para rodar “Wyatt Earp”), Kevin Costner, Tom Hanks o Mel Gibson.
  • Además del nombre de la heroína, Tarantino se inventó la marca de cigarrillos “Red apple” con el fin de suprimir todo tipo de publicidad en el film.
  • Para salir del estado de sobredosis es necesario suministrarle al afectado agua salada. Tarantino consideró que era tan poco impresionante que se inventó lo de la adrenalina con el fin de darle más énfasis a la cuestión.
"Soy el señor Lobo, soluciono problemas"
  • A Uma Thurman le entró una crisis en mitad de la escena del twist ya que estaba muy asustada al tener que bailar junto al mítico Travolta.
  •  Tanto el policía que captura el Sr. Rubio en “Reservoir dogs” como el negro que Vincent asesina por acciente en “Pulp fiction” llevan por nombre Marvin.

MIS ESCENAS: Pelea en el baño turco (Promesas del este, 2007)

“Promesas del este” supuso la segunda colaboración, tras la cinta “Una historia de violencia”, del director canadiense David Cronenberg (“La mosca”, “Crash”) con su actor fetiche Viggo Mortensen, quien venía de triunfar en medio mundo con la trilogía de “El señor de los anillos”. Cronenberg, una realizador enfermizo a la par que provocador, retomó el tono “comercial” de su anterior film con Mortensen, aunque el hecho de que esté dirigido a un público más amplio que el de, por ejemplo, su film “El almuerzo desnudo”, no quita para que el cineasta siga plasmando sus más morbosas inquietudes, como bien queda reflejado en la escena entre Viggo y la prostituta.

Viggo Mortensen y la mafia rusia

“Promesas del este”, película que se estrenó en Europa con motivo del 55 Festival de Cine de San Sebastián, narra la historia de un matrona que intenta encontrar la relación entre una recién nacida cuya madre fallece en el parto y la poderosa mafia rusa que controla los suburbios londinenses. Mortensen, quien interpreta a Nikolai, chófer y encargado de la “limpieza” dentro de los Vory V Zakone (así se llama el grupo  mafioso) se preparó el papel a conciencia: viajó a Rusia y se empapó de la cultura del país, viendo la TV a todas horas y asistiendo al cine con frecuencia para reforzar la lengua.

Los miembros del grupo Vory V Zakone se caracterizan por “tener su vida tatuada en el cuerpo”. Para ello, Mortensen se tuvo que someter a largas sesiones de maquillaje (4 horas diarias) con el fin de que le aplicaran los 43 tatuajes que se pueden observar en la secuencia que nos ocupa. En la misma, Nikolai-Viggo se enfrenta totalmente desnudo a dos mafiosos rivales que intentan acabar con su vida. A pesar de que estén armados hasta los dientes, Mortensen se las ingenia para salir airoso, aunque para saber cómo tendrán que ver la secuencia.  Un día de rodaje, Viggo Mortensen acudió a un pub ruso de Londres sin haberse quitado su vestuario con el fin de comprobar cuál era la reacción que provocaba su aspecto. La broma casi acabó en desgracia, ya que todos los presentes le confundieron con un mafioso real.

Desde Rusia con amor

Personalmente, me acuerdo perfectamente del día en el que vi “Promesas del este” en cines. Mi padre no me dejaba verla en pantalla grande debido a su violencia, pero a falta de 20 minutos para que comenzara la última sesión cambió repentinamente de opinión. Al final fui con mi madre, quien no se podía creer el detalle del “ojo y el cuchillo” que aparece en la escena.

La cinta tuvo tanto éxito que el propio Cronenberg expresó su intención de rodar una secuela de la misma, la cual contaría de nuevo con Mortensen en el papel principal, Steven Knight como guionista y Paul Webster en la producción. Además, Viggo, entre otros galardones, cosechó una nominacióna mejor actor protagonista en los Óscar 2008. De lo único de lo que podemos estar seguros es que el tándem Mortensen-Cronenberg funciona a la perfección (colaboraron por tercera vez en la cinta del año pasado “El método peligroso”, en la que narraban los enfrentaminetos entre Carl Jung y Sigmund Freud). Esperaremos nuevs colaboraciones, pero por ahora podemos disfrutar de sus películas y de escenas como la siguiente:

(Sólo he podido encontrar la escena en italiano, aunque lo verdaderamente importante de la misma no son precisamente los diálogos).

BIOPICS DE CINE: 4) El aviador

Leonardo DiCaprio como el aviador Howard Hughes

4) EL AVIADOR: HOWARD HUGHES

Dejando atrás el fracaso comercial de “Gangs of New York” (que no artístico, ya que en mi opinión es una de las películas que hay ver antes de morir) Scorsese se embarcó en la difícil empresa de plasmar en cine la interesante figura de Howard Hughes, aviador (como indica el título de la cinta), emprendedor de cine (su nombre está ligado a proyectos como “Hell’s Angels” o “The Outlaw”) y millonario en general. Para ello contó con su nuevo actor fetiche, Leonardo DiCaprio, un intérprete muy infravalorado según mi criterio (su papel en “Revolutionary Road” se merecía mucho más respeto crítico del que recibió).

En la cinta, DiCaprio realiza una encarnación brutal de Hughes, al cual retrata en su etapa de esplendor, concretamente entre los años 20 y 40, época en la que salió con actrices como Ava Gardner, Lana Turner o Katharine Hepburn, compró la línea aérea TWA e invirtió una fortuna en fabricar aviones como “El Hércules”.

DiCaprio, Blanchett y Jude Law.... o Hughes, Hepburn y Errol Flynn

Una de las aspectos más difíciles a los que se tuvo que enfrentar DiCaprio fue el de conseguir plasmar de forma verosímil la compleja personalidad de Hughes sin caer en la sobreactuación: Howard padecía un trastorno obsesivo compulsivo (T.O.C.) que nunca llegó a tratarse de forma adecuada. Su enfermedad alcanzaba tales extremos que llegó a recluir en casa a su primera mujer, Ella Rice, lo que la llevó a sufrir claustrofobia y ataques de pánico. Su forma de ser era tan enfermiza que llegó a colocar cámaras de vigilancia en sus residencias con el de fin de mantener siempre controladas a sus parejas. Otros de sus “logros” son haber dejado embaraza a Rita Hayworth (quien abortó), fijarse en Terry Moore cuando esta solo tenía 15 años (4 años más tarde cayó en sus manos), intentarse ligar a Joan Fontaine mientras salía con su hermana, Olivia de Havilland, y aterrizar en medio de un rodaje de Katharine Hepburn sólo para conocer a la actriz. También fue el primer productor independiente, pero esa es otra historia.

Aunque el film se centra más en la faceta de Hughes como aviador (sólo hace falta ver el título), Scorsese, uno de los grandes amantes del cine, intentó hacer un homenaje al Hollywood clásico que tanto adora. De hecho, en pantalla se recrean personalidades como las citadas Ava Gardner o Katharine Hepburn, además de Errol Flynn, Jane Russell o Jean Harlow (Gwen Stefani, la cantante-actriz que la interpretaba, debutó con esta cinta en el mundo del cine). Cate Blanchett lo hizo tan bien como Hepburn, el “gran amor” de Howard, que ganó su primer y por ahora único Óscar (a mi juicio debería de tener unos cuantos más, pero bueno).

El maestro y su nuevo actor fetiche: Scorsese y DiCaprio

Dejando de lado sus conquistas, la cinta también muestra los enfrentamientos de Hughes con Juan Trippe (Alec Baldwin), dueño de la PANAM y principal rival en términos laborales (resulta curioso que DiCaprio interpretara, entre otros, a un aviador de dicha compañía en la cinta de Spielberg “Atrápame si puedes” y que  pocos años después Scorsese le acabara convenciendo para aceptar  el papel de su máximo enemigo en la cinta que ahora nos ocupa) y el senador Owen Brewster (interpretado por Alan Alda, un actor que Scorsese rescató prácticamente del ostracismo brindándole un rol que le haría optar al Óscar al mejor actor secundario).

Sin duda alguna nos encontramos ante un film que, aunque no se encuentra a la altura de las grandes obras de sus director (“Toro salvaje”, “Goodfellas”, “Taxi driver”), ha sido infravalorado por la crítica al igual que el resto de títulos de la carrera más reciente de Scorsese (películas como “Infiltrados”, “Shutter Island” o “Gangs of New York” recibirán el reconocimiento que se merecen con el paso del tiempo). Si bien es cierto que el acontecimiento cinematográfico del año 2004 fue sin duda alguna “Million Dollar Baby” y que los montajes definitivos de las películas que Scorsese ha rodado con el productor Harvey Weinstein (experto en amañar los Óscar) corren ilógicamente a cuenta del segundo, “El aviador” merece más de lo que recibió. Y sobre todo DiCaprio.

SINGIN’ IN THE RAIN: Tema principal de “Los siete magníficos” (1960, Elmer Bernstein)

Los siete magníficos

Aunque muchos no sepan a qué película pertenece este tema musical, la gran mayoría seguro que lo ha escuchado alguna vez y lo relaciona instintivamente con el “western” (sobre todo a partir de que la marca Marlboro lo utilizara en sus anuncios de cigarrillos). Sin embargo, la partitura de “Los siete magníficos” supuso toda una revolución en el cine de “vaqueros”, ya que una composición para gran orquesta no era habitual en este género.

La cinta, dirigida por John Sturges, es un remake americano de la película japonesa de Akira Kurosawa “Los siete samuráis”: si en el film original eran un grupo de samuráis los que tenían la misión de proteger a los humildes habitantes de un poblado de una banda de forajidos, en la versión estadounidense los guerreros nipones son sustituidos por expertos pistoleros y los pueblerinos por campesinos mexicanos. Eso sí, ya que se rodaba el remake de una cinta que ha pasado a los anales del cine se tenía que hacer a los grande. A la hora de contratar al reparto americano la MGM no escatimó en gastos: como figura principal se escogió a Yul Brynner, quien ya había ganado un Óscar por “El rey y yo”. Sin embargo, el protagonismo se lo acabó robando una estrella emergente, Steve McQueen. Según relata Eli Wallach, quien dio vida al jefe de los forajidos, era “muy divertido observar a los dos actores en el set, ya que utilizaban todo tipo de trucos para robarse la escena”. Las pillerías de McQueen eran tan grandes que Brynner acabó quitándose el sombrero en una secuencia con el fin de mostrar su calva, algo que no acostumbraba, y evitar que los espectadores se fijaran en Steve. Intérpretes como James Coburn, Charles Bronson o un debutante Horst Bucholz completan el plantel actoral.

Volviendo a la banda sonora del film, es obligatorio citar al gran artífice de la misma, Elmer Bernstein, quien tres años después compondría el tema musical de “La gran evasión” (de nuevo para el director John Sturges), del que ya he hablado en esta sección. A pesar de su trascendencia, la banda sonora no fue publicada con el estreno del film, sino que tuvieron que pasar más de 30 años hasta que la orquesta sinfónica de Phoenix, con James Sedares a la cabeza, la grabara y comercializara en formato de disco compacto. Bernstein utilizó ritmo mexicanos en su partitura (muy de su gusto según diversas entrevistas), algo totalmente acertado teniendo en cuenta la ambientación de la película.

“Los siete magníficos” fue nominada a la mejor banda sonora en los premios Óscar de 1961, aunque finalmente se fue de vacío. Sin embargo, y a pesar de que la cinta original de Kurosawa podía haber llegado a hacerle demasiada sombra, la cinta de Sturges se ha consagrado como uno de los grandes títulos del western. Eso sí, de sus secuelas, en las que sólo aparece Yul Brynner del reparto original (los demás fueron más listos y vieron que no se podía exprimir de esa forma a la “gallina de los huevos de oro”) mejor ni hablamos.